Solo ahora soy capaz de verlo… Tal vez no me haya ido tan lejos… A los 7 años de edad construía pequeñas casitas encima de los tejados, encima de los árboles en mi país natal, Brasil. Hoy, en otro lugar, sigo creando instalaciones que nacen de la idea de la CASA.

La CASA refleja lo que llevas dentro: es una expresión de tu vida interior. Imaginar, crear, representar el lugar que habitamos es también representar nuestro corazón. Mi relación con la CASA constituye mi esencia: soy yo misma, es la historia de mi vida, una historia de AMOR tejida entre Brasil, España, Italia.Eso es mi arte.

Aunque el soporte y el lenguaje de cada una de mis obras sea diferente (la performance, la instalación plástica, el dibujo, la costura, el teatro, la danza…), todas nacen con el objetivo de hablar al corazón, de transformar algo en la persona que mira o escucha: me siento comprometida espiritualmente a provocar el despertar interior.

En mi obra reciente estoy trabajando con la idea de la repetición. Elijo el tempo de la respiración, el movimiento de los dedos que dan puntadas con aguja e
hilo; el de la mano al trazar las letras de una palabra; elijo tejidos y objetos de uso cotidiano, sobre los que mi mirada se posa una y otra y otra vez.