Obras
Exposiciones

Casa

Siempre he sentido fascinación por la aguja, por el poder mágico de la aguja. La aguja se utiliza para reparar el daño. Es una reivindicación del perdón.
Louise Bourgeois

No recuerdo cuándo comencé a trabajar con hilos ni a fijarme en las telas buscando imágenes que me gustaría recortar, coser, guardar; tampoco si lo hacía como manera de liberar del anonimato a cada uno de los delicados objetos impresos en ellas o porque al hacerlo conseguía encerrarlos en un cajón de mi memoria. No sé si empecé a sentir la fragilidad antes de empezar a mirar y a recortar y a coser, o fue mientras elegía las telas y los hilos cuando empecé a pensar en la fragilidad.

Prefiero decir, por eso, que trabajo desde siempre con la tela, con el hilo, con la aguja, con pequeñas cajas de cartón, intentando dar forma visual a conceptos que me cuesta explicar con palabras: la fragmentación de la realidad, la suspensión como modo de existir, la fragilidad. Son al menos esas tres las ideas que inspiran El ahora fluye con presentes constantes. No lo concibo de manera distinta a como imagino las actividades cotidianas que me ocupan día a día en el espacio pequeño de la casa.

Coloco, ordeno, contengo. La mirada es la misma que dirijo a todos y cada uno de los objetos que me rodean, casi invisibles de tan continuamente presentes;de manera inconsciente se transforman bajo ella, se ordenan, al mismo tiempo que adquieren protagonismo: cada uno vuelve a ser y encuentra su lugar. Coso lo separado; la aguja me ayuda a devolver el orden: enlaza fragmentos, pero traza un camino de puntadas sobre la tela que recuerda lo que unió. Cuelgo los objetos de un hilo: suspendidos en el aire se ven sujetos, presos,ligados.

Es mi manera, su manera, de existir. Desearían acaso que alguien los liberara; desearía acaso poder volar, sin ataduras, sin nadie ni nada que espere. Surge tal vez la tentación deliberarlos; es tan sencillo… Sin embargo no encuentro razón para existir sin ataduras, sin ligarme a algo.

Como una flor: el tallo le ata pero le alimenta. ¿Hasta qué punto el hilo que nos sujeta es parte de una trama que tejemos para refugiarnos de la soledad? Sugieren la sensación de suspensión, cárcel y refugio a la vez.

A través de la suspensión física de los objetos quiero establecer una relación directa con la fragmentación de la existencia, una lectura poética de la fragmentación de la memoria; una búsqueda del equilibrio del valor escultórico del objeto y de la poesía. En lo material, doy continuidad a mi proceso creativo de interrelación entre los diversos lenguajes artísticos y la performance.

Biblioteca Juan de Mena de Torrelaguna, Torrelaguna 2013